MENORES
Capítulo 24. Baja tolerancia a la frustración
La frustración aparece cuando algo importante no sale como esperaban. Tolerarla, entenderla y manejarla es una de las habilidades emocionales más decisivas en la infancia y la adolescencia.
¿Qué ocurre?
La baja tolerancia a la frustración aparece cuando el menor no soporta bien que las cosas no salgan como espera: un “no”, una norma, una espera, un error, una pérdida o un cambio de plan. La reacción suele ser intensa y rápida: enfado, llanto, abandono de la tarea, exigencias o explosiones verbales.
Desde fuera, estas reacciones se interpretan como capricho, falta de esfuerzo o mala educación. Aparecen frases como “no sabe perder”, “no acepta un no”, “se hunde a la mínima”. Estas lecturas suelen aumentar la presión y el conflicto, pero no enseñan a tolerar.
Para el menor, la frustración se vive en el cuerpo y en la cabeza como un desbordamiento. No es solo “no me gusta”, es “no puedo con esto”. La emoción sube rápido y el pensamiento se estrecha: todo o nada, ahora o nunca. En ese momento, pedir autocontrol es pedir algo que aún no tiene.
La tolerancia a la frustración no es un rasgo de carácter, es un aprendizaje que se construye con experiencias guiadas de límite, espera y error. Cuando el adulto protege demasiado, el menor no practica; cuando exige demasiado, se rompe. El equilibrio está en sostener el límite y acompañar la emoción.

Objetivos del capítulo
- Comprender qué es la frustración y por qué cuesta tolerarla.
- Diferenciar frustración de desobediencia o mala intención.
- Evitar respuestas adultas que cronifican el “todo o nada”.
- Aprender a enseñar tolerancia con límites claros y acompañamiento.
Cómo trabajarlo
La tolerancia a la frustración se entrena, no se ordena. Algunas claves prácticas:
- Sostén el límite sin negociar la emoción. El “no” se mantiene; la emoción se acompaña.
- Anticípate a la frustración. Avisar de cambios y límites reduce el impacto.
- Divide el reto. Esperas cortas, errores pequeños, pérdidas manejables.
- Refuerza el proceso. Permanecer en la tarea pese al malestar ya es un logro.
- Evita rescatar siempre. Quitar la dificultad enseña a evitar, no a tolerar.
- Pon palabras al malestar. Nombrar ayuda a regular: “esto frustra, y se puede pasar”.r.
Materiales
Aunque ya lo comentamos en el capítulo sobre la ira, creemos que también es clave en el trabajo de la frustración: como manejamos nosotros sus rabietas. En este esquema te mostramos los distintos caminos de las rabietas de forma muy completa.
Y si quieres ampliar conocimientos sobre la tolerancia a la frustración en menores, te proponemos ampliar el foco con esta útil guía.
Usa estos materiales a tu gusto y recuerda adaptarlos a tus necesidades.
Vídeos recomendados
Algunos vídeos breves que pueden ayudarte a reflexionar y acompañar lo trabajado en este capítulo.
“Resiliencia: el dolor es inevitable, el sufrimiento es opcional” (Boris Cyrulnik, 2019)
Duración aproximada: 51’09″. Inglés con subtítulos en español.
El neuropsiquiatra Boris Cyrulnik explica en este vídeo qué es la resiliencia y cómo fortalecer a los niños para que sean capaces de afrontar cualquier dificultad.
“Deja que tu hijo se frustre: Fortalece su cerebro – ” (Marian Rojas, 2024)
Duración aproximada: 15’00″. Español.
Ya sabemos que es bueno, pero ¿por qué?.
Recomendaciones
- Canción — “Agua” – Jarabe de Palo.
- Libro — No es fácil, pequeña ardilla, de Elisa Ramón (Kalandraka Editora, 2004).
- Corto — El puente (Thing Chian Tey, Malasia, 2010). Buscar soluciones ante las frustraciones.
- Canción — “Todo se transforma”, de Jorge Drexler.
Webgrafía
- Cómo ayudar a los niños a aprender a fracasar (Child Mind Institute) — Solo a través del ensayo y error se pueden convertir en personas resilientes al llegar a la adultez.
- Consejos para enseñar a tu hijo a tolerar la frustración (Sant Joan de Déu) — Ideas sencillas y útiles.
- TEAM HOYT — Una historia ejemplar que trasciende las limitaciones físicas.
Preguntas de cierre
No se trata de responderlo todo ahora, sino de quedarte con una pregunta que merezca acompañarte estos días.
- ¿Qué situaciones frustran más a mi hijo?
- ¿Cuándo cedo y cuándo aprieto de más?
- ¿Qué pequeño límite puedo sostener mejor esta semana?




