MENORES
Capítulo 15. Dificultades en sus habilidades sociales
Las interacciones, lejos de ser un momento de disfrute, generan tensión o ansiedad en él/ella (y en nosotros).
¿Qué ocurre?
Las dificultades en las habilidades sociales aparecen cuando al menor le cuesta relacionarse con los demás: iniciar conversaciones, mantenerlas, interpretar gestos o bromas, respetar turnos, adaptarse al grupo o resolver conflictos cotidianos. A veces se muestra excesivamente tímido; otras, demasiado directo o torpe en sus intentos de acercamiento.
Desde fuera, estas dificultades suelen interpretarse como rareza, inmadurez, falta de interés por los demás o incluso mala educación. En casa y en el colegio aparecen etiquetas rápidas: “no sabe relacionarse”, “no encaja”, “va a su bola”. Sin querer, estas miradas acaban definiendo al menor desde lo que le cuesta.
Para el niño o adolescente, la experiencia suele ser dolorosa. Quiere relacionarse, pero no sabe bien cómo hacerlo, o lo intenta y fracasa repetidamente. Esto genera vergüenza, inseguridad y, en muchos casos, evitación: si no me acerco, no me equivoco; si no hablo, no meto la pata.
Es importante entender que las habilidades sociales no son un rasgo de personalidad, sino un conjunto de aprendizajes. Algunos niños las adquieren de forma natural; otros necesitan más tiempo, más guía y más práctica explícita.
Cuando el adulto acompaña sin forzar, sin comparar y sin ridiculizar, se crea un contexto donde el menor puede ensayar, equivocarse y aprender, que es exactamente lo que necesita.

Objetivos del capítulo
- Comprender qué son realmente las habilidades sociales y cómo se aprenden.
- Evitar etiquetas que dañan la autoestima del menor.
- Ajustar la intervención adulta para no sobreproteger ni empujar en exceso.
- Ofrecer estrategias prácticas para entrenar habilidades sociales en el día a día..
Cómo trabajarlo
Las habilidades sociales se entrenan, no se imponen. Algunas claves prácticas:
- Observa antes de intervenir. No todas las conductas sociales “raras” son un problema; algunas forman parte del estilo personal.
- Evita forzar situaciones sociales. Empujar a relacionarse suele aumentar la ansiedad y la evitación.
- Descompón las habilidades. Saludar, pedir turno, escuchar, responder… son aprendizajes distintos que pueden trabajarse por separado.
- Practica en contextos seguros. La familia es el primer laboratorio social.
- Modela sin dar lecciones. Ver cómo el adulto escucha, espera y repara errores enseña mucho más que explicarlo.
- Refuerza el intento, no el resultado. Atreverse a hablar ya es un logro, aunque no salga perfecto.
Materiales
Existen múltiples guías o cuadernillos para la mejora de las habilidades sociales. Nosotros te proponemos algunas de las que más nos gustan, como esta:
O este programa, más enfocado al adulto:
Usa estos materiales a tu gusto y recuerda adaptarlos a tus necesidades.
Vídeos recomendados
Algunos vídeos breves que pueden ayudarte a reflexionar y acompañar lo trabajado en este capítulo.
«Aprende como comportarte en diferentes situaciones” (Smile and Learn, 2025)
Duración aproximada: 4’18″. Español.
Vídeo educativo para niños y niñas en el que aprenderán la importancia del comportamiento y cómo adaptarlo según el lugar en el que se encuentren.
“Comunicación ASERTIVA para niños” (Smile and Learn, 2025)
Duración aproximada: 6’55″. Español.
Vídeo educativo para niños en el que aprenderán qué es la comunicación asertiva y cómo utilizarla.
Recomendaciones
- Frase — «Somos seres sociales por naturaleza» (Aristóteles).
- Libro — Inteligencia social: La nueva ciencia de las relaciones humanas, de Daniel Goleman (2006).
- Película — Mejor imposible (As good as it gets) (James L. Brooks, 1997).
- Película — Wall-E (Andrew Stanton, 2008).
Webgrafía
- Cómo comunicarte de manera efectiva con tus hijos pequeño (UNICEF) — Nueve maneras de fortalecer el vínculo a través de tus palabras y tus acciones.
- Asertividad en niños: cómo ayudarles a expresar lo que sienten sin gritar ni callarse (Anda Conmigo) — Aprender a comunicarnos de forma efectiva y empática.
Preguntas de cierre
No se trata de responderlo todo ahora, sino de quedarte con una pregunta que merezca acompañarte estos días.
- ¿En qué situaciones sociales veo más dificultad en mi hijo?
- ¿Estoy forzando, evitando o acompañando de forma equilibrada?
- ¿Qué pequeña habilidad social puedo empezar a entrenar con él esta semana?




