MENORES

Capítulo 17. Adicciones

Comprender cómo se generan los patrones adictivos en menores y cómo prevenir, detectar y acompañar sin aumentar el conflicto.

¿Qué ocurre?

Cuando hablamos de adicciones en menores, es importante ampliar la mirada. No siempre estamos ante consumos de sustancias. En la infancia y la adolescencia, las adicciones suelen aparecer también en forma de uso problemático de pantallas, videojuegos, redes sociales, apuestas, comida o determinadas conductas repetitivas que acaban dominando la vida del menor.

El problema no es tanto el objeto (móvil, videojuego, sustancia…), sino la relación que el menor establece con él. Cuando algo se convierte en la principal vía de alivio emocional, escape o regulación, empieza a ocupar un lugar excesivo. El menor lo necesita para calmarse, distraerse, sentirse mejor o evitar malestar.

Desde fuera, los adultos suelen oscilar entre dos extremos: minimizar (“son cosas de la edad”, “ya se le pasará”) o alarmarse (“esto es gravísimo”, “se va a enganchar”). Ambos extremos dificultan una intervención ajustada. La prevención real se sitúa en un punto intermedio: mirar de frente sin dramatizar.

Para muchos menores, la conducta adictiva cumple una función: reduce ansiedad, tapa tristeza, alivia aburrimiento o les da una sensación de control que no encuentran en otros ámbitos. Por eso, quitar sin ofrecer alternativas suele aumentar el conflicto y el malestar.

Entender esta función no significa justificar la conducta, sino intervenir con más criterio, ayudando al menor a construir otras formas de regularse y disfrutar.

Objetivos del capítulo

  • Comprender qué es una conducta adictiva y cómo puede aparecer en menores.
  • Diferenciar uso, abuso y dependencia.
  • Evitar respuestas adultas basadas solo en el miedo o el castigo.
  • Aprender a poner límites claros mientras se acompaña el malestar subyacente..

Cómo trabajarlo

La prevención y el abordaje de las adicciones en menores requiere presencia adulta constante y coherente. Algunas claves prácticas:

  • Mira la función, no solo la conducta. Pregúntate para qué le sirve eso que hace tanto.
  • Pon límites claros y sostenidos. Entender no significa permitir; los límites son una forma de cuidado.
  • Evita el todo o nada. Prohibiciones abruptas suelen aumentar la obsesión y el conflicto.
  • Ofrece alternativas reales. No basta con quitar; hay que proponer otras fuentes de placer, relación y regulación.
  • Cuida el vínculo. Un menor escuchado y acompañado tiene más recursos para salir de dinámicas adictivas.
  • Revisa el modelo adulto. El uso que hacemos nosotros de pantallas, sustancias o hábitos también educa..

Materiales

Te proponemos dos recursos propios, uno para cada sector. Para el enfoque anual, además de las piedras y sectores que te proponemos en el libro, puede resultar útil un calendario anual. Por si es tu caso, te proponemos una plantilla. Mira la pestaña de instrucciones, hazte tu propia copia y gestiónala.

Usa estos materiales a tu gusto y recuerda adaptarlos a tus necesidades.

Vídeos recomendados

Algunos vídeos breves que pueden ayudarte a reflexionar y acompañar lo trabajado en este capítulo.

“Se esconde tu pareja ideal en Internet” (Orange, 2019)

¿Hablas con desconocidos en redes sociales? No te dejes engañar por las apariencias. Detrás de un perfil social, puede esconderse cualquiera. Descubre más.

“Leo Harlem: Redes sociales” (El Club de la Comedia, 2013)

Pongamos un poquito de humor (encerrando en mucho realismo), pero que no nos quite la enorme trascendencia del asunto.

Recomendaciones

  • Libro — La generación ansiosa, de Jonathan Haidt (2024).
  • Película — El dilema de las redes sociales (Jeff Orlowski, 2020).
  • Canción — “Libre”, de Nino Bravo.

Webgrafía

Preguntas de cierre

No se trata de responderlo todo ahora, sino de quedarte con una pregunta que merezca acompañarte estos días.

  • ¿Qué función cumple esa conducta en la vida de mi hijo?
  • ¿Qué límites están claros y cuáles no?
  • ¿Qué alternativa real puedo empezar a ofrecerle esta semana?