MENORES
Capítulo 16. Falta de organización
Entender por qué algunos menores pierden cosas, olvidan tareas o no logran mantener orden, y cómo acompañarlos sin desgaste ni conflictos.
¿Qué ocurre?
La falta de organización en niños y adolescentes se manifiesta de muchas formas: olvidan tareas, pierden material, no saben por dónde empezar, dejan todo para el último momento o parecen incapaces de planificarse aunque “se les haya explicado mil veces”. Desde fuera, da la sensación de caos constante.
Con frecuencia, esta dificultad se interpreta como pasotismo, pereza o falta de responsabilidad. Aparecen frases como “no se organiza porque no quiere” o “si se esforzara un poco más, podría hacerlo”. Estas lecturas, aunque comprensibles, suelen aumentar la tensión familiar sin mejorar la situación.
En realidad, en muchos casos la falta de organización tiene que ver con dificultades en las funciones ejecutivas: planificación, memoria de trabajo, gestión del tiempo y priorización. El menor no es que no quiera organizarse, es que no sabe bien cómo hacerlo o no logra sostener el esfuerzo mental que requiere.
Para el propio menor, la desorganización suele vivirse con vergüenza y frustración. Sabe que “siempre va tarde”, que “siempre se le olvida algo” y acaba desarrollando una sensación de incompetencia que refuerza la evitación: cuanto peor me organizo, menos ganas tengo de intentarlo.
El papel del adulto aquí es fundamental: pasar de exigir organización a enseñar organización, acompañando el proceso sin asumirlo todo por él ni dejarlo solo frente a algo que todavía no domina.

Objetivos del capítulo
- Comprender qué hay detrás de la desorganización en el menor.
- Diferenciar falta de organización de falta de interés o esfuerzo.
- Ajustar la ayuda adulta sin sobreproteger ni abandonar.
- Aprender a entrenar hábitos organizativos de forma progresiva y realista..
Cómo trabajarlo
La organización se aprende con estructura externa repetida, no con discursos. Algunas claves prácticas:
- Haz visible lo invisible. El tiempo, las tareas y los pasos no se “ven”; hay que externalizarlos con listas, horarios y apoyos visuales.
- Reduce la carga mental. Demasiadas instrucciones a la vez bloquean. Mejor pocas, claras y siempre en el mismo orden.
- Divide las tareas. “Haz los deberes” no es una instrucción útil; “saca la agenda, revisa tareas, empieza por…” sí lo es.
- Crea rutinas estables. Hacer lo mismo a la misma hora reduce la necesidad de decidir constantemente.
- Acompaña al principio. La autonomía llega después del entrenamiento, no antes.
- Refuerza el uso del sistema, no el resultado. Usar la agenda ya es un logro, aunque aún se equivoque.
Materiales
Tal y como hablábamos en el capítulo 10, la organización eficaz, además de con el propio ejemplo, va a requerir nuestras tres C’s (consciencia, coherencia y constancia). Analiza la situación, busca un objetivo asumible, claro y concreto y ve a por él. Hasta que no lo consolides, no avances a otro. Para ello te recomendamos utilizar:
Para completar el trabajo anterior, te mostramos un ejemplo de uso que puede ayudarte a entender el cómo llevarla a cabo.
Usa estos materiales a tu gusto y recuerda adaptarlos a tus necesidades.
Vídeos recomendados
Algunos vídeos breves que pueden ayudarte a reflexionar y acompañar lo trabajado en este capítulo.
“Hábitos Atómicos por James Clear – Resumen Animado” (Libros Animados, 2024)
Duración aproximada: 21’ 49″. Español.
Resumen visual del fabuloso libro de James Clear (que también os recomendamos más abajo).
Recomendaciones
- Frase — “La organización no es una cualidad, es un aprendizaje.”
- Libro — El poder de los hábitos, de Charles Duhigg (2012).
- Libro — Hábitos Atómicos, de James Clear (2018).
- Canción — “Todo se transforma” (Jorge Drexler, 2004).
- Libro — Matilda, de Roald Dahl (1988). También en película.
Webgrafía
- Organización de rutinas (AYA) — Guía de prácticas sobre planificación y rutinas.
- Soluciones positivas para familias (Centro Nacional para Innovaciones del Modelo Pirámide) — Gestión de hábitos y rutinas a nivel familiar.
- Siete hábitos para organizar mejor tu tiempo — Revisión práctica de hábitos básicos de gestión del tiempo.
Preguntas de cierre
No se trata de responderlo todo ahora, sino de quedarte con una pregunta que merezca acompañarte estos días.
- ¿Qué parte de la organización le cuesta más a mi hijo?
- ¿Le estoy pidiendo autonomía sin haber enseñado el proceso?
- ¿Qué apoyo concreto puedo introducir esta semana para ayudarle a organizarse mejor?




